Fantasmas.
Estoy esperando que de algún lado aparezca tu calor,
puedo sentir que cuando estamos ahí la habitación se contrae y tu mano estrecha mi espalda como si hubieras estado en ese lugar esperándome toda la vida.
Sé sin saber, pero no sé que es lo que sé...
siento...,
ese sentir es mi saber.
Saber que me invade y me entristece porque esperamos algo que en realidad está ahí,
¡Pero que tontos que somos!, nada más triste que eso.
Tu mirada oculta en la penumbra es la mirada más linda que vi, esa mirada que en realidad nunca vi, pero que siento.
Porque nunca nadie se atrevió a mirarme así, con el alma abierta, como lo haces vos.
Sabemos que el mundo mira con la espalda, sabemos que escucha con oídos sordos.
Por eso es que solo nosotros nos vemos...
como si fuéramos dos fantasmas.
J.G